Esta pequeña quedó enferma, debido a lo que hacen el 99% de los padres del mundo.

La llegada de un nuevo ser siempre trae mucha dicha y felicidad y claro, las demostraciones de amor y afecto por parte de padres y familiares no se hacen esperar, ignorando así que los besos y caricias les pueden propiciar un sinfín de enfermedades por las bacterias y microbios que se trasmiten, sin contar que los bebés suelen ser esponjitas y por mejores defensas que tengan siempre terminan absorbiendo todo.

Aunque parezcan inofensivos, los besos son los que pueden causarles un mayor daño. Savina Francés-Bell, de Reino Unido, lo ha comprobado y ha decidido compartir su mala experiencia para advertir a los padres sobre estas demostraciones de afecto y que comiencen a evitarlas para no poner en riesgos a sus pequeños.

Savina es madre de Sienna, una pequeña de tres años que tuvo que pasar por el mal momento de ver su rostro convertirse en otro debido a las erupciones, el color rojo en ella y las ampollas que le brotaron. Comer era toda una tortura pues las llagas cerca de la boca de lo impedían y le causaba mucho dolor.

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